viernes, 14 de febrero de 2014

Silencios en la reunión… lamentos en el café.

Hoy en la mirada enfermera una pequeña reflexión a propósito de un caso o de cientos…

"Cuando estudiaba en Harvard nos invitaban a cuestionarlo todo. si había 18 opiniones a favor de algo y 2 en contra, éstas eran las que interesaban. Aquí, en cambio, cuestionar las cosas crea incomodidad, hay gran resistencia a la crítica" Alvert Jovell

¿Para que nos reunimos? ¿tiene la organización una escucha activa real? ¿está la organización preparada para escuchar pensamiento alternativo? ¿y después de todo el debate? La organización y las personas responsables ¿analizán? ¿intervienen? ¿ejecutan? O dejan pasar el tiempo hasta que el problema se cronifica. Y entonces: desmotivación, apatía, falta de implicación, estar quemado… organización enferma. Ufff

Si a la hora de la reunión se escuchan silencios… vete al café y escucharás lamentos, quejas, y si estás atenta/o … muchas ideas.
El #todovabien y los #silencios en un equipo son un claro indicador de que no se está contando toda la verdad.
A una reunión hay que ir a compartir, a reflexionar, a debatir, a consensuar propuestas, a destripar los circuitos, con libertad, con autonomía, con LEALTAD a la organización, si no … estamos perdiendo el tiempo y la inteligencia colectiva de los profesionales

Si queremos mejorar, debemos encontrar todo lo que va mal, todos los problemas, revisar todos los circuitos, CUESTIONAR todo, buscar alternativas, buscar la calidad total , buscar la excelencia en el CUIDADO.

Enlazo el post Busco CRÍTICAS, RECLAMACIONES y QUEJAS en #ENFERMERÍA muy en la línea de silencios, lamentos. 

 ¡¡¡¡Vamos a darle la vuelta a nuestras reuniones.!!!




NIC:_ Escuha Activa (4920) Gran atención y determinación de la importancia de los mensajes verbales y no verbales del paciente.
El médico paciente Albet Jovell

6 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Yo creo que el temor a la opinión distinta es un temor constante en las organizaciones. Incluso se intentan controlar los órganos oficiales de opinión, como juntas de enfermería, etc.
    De cualquier forma disiento en lo de la organización. Es una palabra muy genérica, realmente son personas con identidad. Es por no querer ver la realidad, temor a quedar en evidencia, actituda autoritaria... no sé.

    Un saludo

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    1. Gracias Pablo. Es cierto, decimos organización, cuando la organización somos personas. Yo tampoco valoro porqué no se genera diálogo en la reuniones, puede ser lo que tu planteas(no querer ver la realidad, quedar en evidencia, actitud autoritaria), también puede ser que los profesionales que participan en esas reuniones, por comodidad, desconocimiento, por miedo, por vergüenza o por cultura...no participen.

      No me preocupa tanto el porqué y si me preocupa el CÓMO comenzar a participar, a debatir, a dialogar, a consensuar porpuestas, a ver todas las caras del cubo de rubbik para tener un mayor conocimiento de la realidad.

      Queda mucho por andar Pablo, pero lo conseguiremos.
      Un beso rosa

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    2. La productividad de las reuniones esta en manos de las personas que las dirigen. El reto es hacer que sean productivas y participativas, y eso depende de la habilidad, sapiencia y el interés para que asi sea. No debemos dejarlo al azar y buscaremos la opinión de todos. Sobretodo en temas de interés.

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    3. Totalmente de acuerdo, el lider, es el que tiene que trabajar la participación, pero...¿y el profesional? ¿dónde queda? Tiene que poner de su parte tambien. La comunicación es cosa de 2 (si son 2) y de 22 (si son 22)
      Resumiendo: un lider que motive y dinamice y un grupo participante.
      ¿utopia? Yo no lo creo.
      Hay días que me invade la tristeza aunque luego borro las nubes para ver el sol.
      Ahí queda la reflexión. Yo voy a seguir aportando una mirada más a la realidad, es mi mirada. Si tuviéramos muchas veríamos más nítida la realidad.
      Gracias Pablo ;)) bss

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  2. Voy a decir algo que quizá no guste... pero a estas alturas, añosa y tal... me da igual!
    Muchos/as tienen la boca muy grande, meten caña en el café, irritan, sublevan, mueven conciencias y suben tensiones arteriales. En muchas ocasiones con razón, oye que no digo que no.
    Pero a la hora de la verdad, en el momento que hay que decir lo que hay que decir y donde hay que decirlo, se callan como miserables. Porque MUCHOS/AS ESPERAN QUE SEAN OTROS LOS QUE LES SAQUEN LAS HABAS DE LA OLLA, muchos esperan que todo se arregle sin pringarse ellos. Cuantas veces se ha hecho caso de una movida y al final los instigadores no han aparecido porque tenían cita en el podólogo/proctólogo y por eso no han ido... ¡mira tú!
    Esto por un lado.
    Por otro...
    Los líderes, por desgracia, no suelen ser líderes naturales, en ocaciones -siempre demasiadas- son líderes colocados por los jerarcas avalados por supuestos o reales méritos y, por desgracia, demasiadas veces, líderes impuestos por obra y gracia de las altas jerarquías, personas que no van a ser molestos ni van a hablar demasiado y que no van a dar lugar a inquietantes reclamaciones. Líderes cómodos. ¿Qué ocurre? Que un «líder» oficial que no tiene prendas para serlo no es capaz de sacar lo que sus reunidos tienen que decir, que no es capaz de evitar enfrentamietno inútiles ni de encauzar las corrientes contrarias sin evitar animadversiones y malos rollos. Ante esto, los que sí quieren decir algo, no lo hacen, por desconfianza, por temor, por ser conocedores de que sus palabras no servirán para nada.
    Esos es lo que pasa.
    Estoy hasta el moño de reuniones estúpidas en las que todos tenemos la sensación de que nuestro lugar está en casa con los deberes de los peques... La culpa es de ambos.
    Besos miles

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  3. Que cierto el artículo y que buenos comentarios. Yo creo que el tema parte por tomar responsabilidad frente a lo que se dice. En el café es todo coloquial y nadie debe asumir responsabilidades al decirlo, es conversa de café. Pero en una reunión con las personas que están involucradas ya son palabras mayores de responsabilidad. La gente evita responsabilizarse y les sale más cómodo sólo alegar por detrás.
    Claro que también hay que motivarlos con hablar en las reuniones evitando descalificaciones frente a una crítica. Las críticas deben tomarse en forma constructiva y ojalá que vayan asociadas con sugerencias de cambio. No criticar por criticar. Un abrazo cariñoso desde Chile que nos pasa lo mismo :-)

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